Next Stop “Insurgent” (2015)

O “La serie Divergente: Insurgente”.
Poco después de ver la primera parte en nuestras pantallas pequeñas, toca reseñar su secuela. Continúa la historia pocos momentos después de que la cinta acabara, y lo cierto es que ha sido interesante.

Es interesante conocer historias cuando puedes tener sus continuaciones cerca, pues si tienes curiosidad, puedes satisfacerla rápidamente. Y aunque, por comentarios de lectores, no sean buenas adaptaciones, comenzamos el análisis.

Con una elegante introducción por parte de nuestra villana como propaganda de guerra (y explicación para los que no conozcan la historia), descubrimos lo que queda de Chicago. Las facciones de Osadía y Abnegación han sido… disueltas, por así decirlo. Casi faltan las llamas y los pocos Osados que se dejan ver ahora sirven como ejército armado a Erudición.
Buscan algo casi con desesperación… y lo encuentran. Un extraño artefacto que esconde un mensaje de los fundadores de esa nueva civilización en la que viven. Pero hay un inconveniente bastante poderoso e intuitivo… que resulta ser que solo un Divergente puede abrirlo y desvelar su mensaje. Extraño, ¿verdad? Pero como no tiene absoluta importancia, continuamos.

Mientras, Beatrice/Tris, Four y los que les han seguido en su rebelión, se han ocultado en las pacíficas tierras de Cordialidad, donde trabajan y quieren ser olvidados de todo. Pero su paz no dura demasiado. Los nuevos Osados que trabajan para Erudición tienen nuevos dispositivos para detectar la sangre de cada individuo y determinar al instante a qué facción se pertenece. Y así capturan a grandes cantidades de Divergentes que servirán para experimentar con ese artefacto que hemos de abrir.

Los protagonistas han de huir y acaban refugiándose de nuevo en la ciudad, entre los Sin Facción, donde se esconde el extraño pasado de Four. Una persona muy cercana a él en el pasado es su líder, y les propone algo que parecía predestinado: guerra. Pero no, esa no puede ser la solución… solo el último recurso.

Van de lado a lado, solo entonces Four y Tris (curioso, ¿verdad? Como tres y cuatro, ¡YA BASTA!), buscando aliados y en la búsqueda de una solución. Entretanto, los villanos experimentan con los Divergentes capturados y matándolos de camino. ¿Por qué? Porque estos Divergentes deben pasar todas las pruebas de todas las facciones para poder abrir el artefacto. Ante tal presión y pruebas psíquicas, sufren de muerte cerebral.
Entonces, ¡descubrimiento impensable! ¡No todos ellos son iguales!

Llega el momento de desarrollar otro compuesto, no de doblegación, si no de exaltación. El análisis de facciones junto con ese compuesto de exaltación para facciones, muestra el porcentaje de Divergencia. Si no tienen suficiente, el artefacto no se abrirá.

Y… ¿a que no adivináis quién tiene un 100%?

¿Ese de ahí no es muy peque para haber pasado la prueba?

Así que el debacle continúa mientras se desprecia la libertad y la vida humana, y en el bando rebelde, entre luchar o entregar directamente a Tris para ganar algo de tiempo. Porque a medida que pasa el tiempo, otros mueren y se ponen en peligro.
Tris, entregada y con sentimiento de culpabilidad, decide ofrecerse libremente para no poner en riesgo a los demás, tras comprobar que, sí, ¡sorpresa!, ella posee un 100% de Divergencia. Es la excepción por excelencia.

Así que comienza a ser sujeto de experimentación, demostrando una capacidad asombrosa para afrontar todas las pruebas que se le pasan por delante. Todas… menos Cordialidad. Todo lo vivido la ha llenado de mucho odio y aversión hacia sus enemigos. Sus emociones se desbordan… y acaba por ser derrotada. Y aquí entramos en un punto delicado a la par que interesante. La dureza de las pruebas hacen que los sometidos a ellas mueran. Y Tris no es una excepción. Cuando muestra inactividad cerebral, apareció mi primera sorpresa (y ya nos acercábamos al final): ¿habría tenido la autora, Verónica Roth, el valor de dejar morir a su protagonista? ¿Cómo hubiera continuado entonces la historia? ¿Lo habría hecho Four, también como Divergente? Hubiera sido algo rompedor con lo predecible de la historia.

Pero no. Tris despierta de su gran shock y vuelve a la lucha, encontrando un aliado en alguien a quien conmovió con su humanidad. Y así, combaten hasta el final. Siguen en Erudición, pues es allí donde intentan abrir el artefacto. Luchar y escapar, ese es el plan. Pero la curiosidad es fuerte en Tris. ¿Qué dirían los fundadores? ¿Qué mensaje dejarían para ellos?

Arriesgan todo por escuchar ese mensaje y consigue vencer la última prueba, venciendo y demostrando como Cordial que puede vencerse al ser que más odia: ella misma. Su oscuro reflejo intenta acabar con ella, haciendome recordar “Verbo” con mucha intensidad, pero la paz y la decisión de no luchar consigue descifrar el mensaje:

> Si estáis escuchando esto, estáis preparados para reunirnos con nosotros, al otro lado del muro. Los Divergentes son la clave para la supervivencia de la humanidad. Habéis superado los 200 años de prisión y podéis salir.

El mensaje es liberado y todos aquellos que han muerto lo han hecho en vano. Pero queda esperanza. Todos marchan entonces hacia el muro, atravesando los campos. Pero hay algunos que no vivirán para conocer esa sociedad que les aguarda…

Y fin de una historia, al menos por ahora, a mi juicio muy corta. Hay cabos abiertos, aunque pocos, ya que el final es bastante conductivo hacia la tercera parte. Pero hay cuestiones que tratar… la Chicago que conocen se ha estado aniquilando a sí misma. Nadie ha luchado por nadie y por poco se destruyen de forma definitiva en el odio hacia los Divergentes.
Caminarán, sí, pero desde el exterior, si conocieran la situación vivida, no estarían preparados. Es más, yo lucharía porque no entrasen hasta resolver la situación y dejar claros muchos puntos. Pero puede ser un punto a tratar en “Allegiant”.

Las interpretaciones han mejorado en parte, así como los escenarios y efectos especiales. Puede que los recursos disponibles crecieran tras la primera entrega. Pero en algunos momentos siguen siendo movimientos marcados, reacciones no creíbles, que no alcanzan la gravedad de una situación.

Si una multitud está pidiendo tu cabeza… ¿reaccionar como si algo te hubiera molestado ligeramente es una decisión acertada? Considero que no, pero así es.

La tecnología en esta película es más espectacular. Las simulaciones, las pruebas de facciones, ahora son diferentes. Conectan varios vectores punzantes en diferentes puntos del cuerpo, imprimiendo las sensaciones a evaluar, anulando al parecer la gravedad y captando cada movimiento que se realiza en su visualización mental. Es algo muy espectacular.

Conocemos cómo funcionan las otras facciones, los personajes se han desarrollado aunque suavemente… ha sido una secuela agradable de ver. Entretenida, aunque corta. La sensación que me producía era que los minutos pasaban y apenas me estaban contando nada significativo. En eso, y comparando, ha sido una involución. Pero es la antesala para más historia, ¿verdad?

¿Definirla en una palabra? Predecible. Otra vez.
¿Son las historias en sí o es que tengo un problema?

Espero que la hayáis disfrutado o que lo hagáis en el futuro. Yo no pude por más que intentara, aunque tampoco sufrí. Simplemente, hay películas mejores en las que invertir cierto tiempo.
Así que, ¡a ver más cine!

seeU!

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Acerca de Beelzenef

Rol, narrativa, desarrollo de apps multiplataforma, worldbuilding, reddit, ciencia ficción...

Publicado el 9 abril, 2015 en Cine y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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