Donde se escucha Su voz

Tuvo que detenerse durante un momento. Su respiración comenzaba a acelerarse y a percatarse de todo a su alrededor, queriendo ver en la profunda oscuridad que la tragaba sin remedio, cada vez más. Eiko tanteó a su derecha buscando una pared en la que apoyarse, para no caer desplomada.

Dan, un par de paso por delante de ella, se detuvo también, al dejar de escuchar los pasos por el largo enrejado metálico que era el suelo del gran edificio. Se giró lentamente, y alzó un poco la mano, avanzando poco a poco en la oscuridad; así topó con el vientre de su pupila, y de ahí rodeando su cintura para caminar a la par. Acercó el rostro al de ella, marcando una lenta respiración, con la que lograra calmarse y olvidarse de la fobia que desde la infancia no la dejaba descansar.

Eiko sintió a Dan a su lado, y se concentró en su respiración, e incoscientemente comenzó a seguirla. Su pecho se movía al compás de esta, lenta y suavemente, por lo que continuaron avanzando.

Palpaba a su alrededor lo que reconocía como puertas, y algún puerto de acceso hacia el sistema que reinaba en la gran costrucción. Se concentró en reconocer que pieza era cada una, de las que podía reconocer, ignorando que era incapaz de ver sus propios pasos.

No pudo decir cuanto tiempo pasó, pero en algún momento comenzaron a escuchar una gran voz, que se alzaba imponente por todo el lugar, llenando cada rincón. También una pequeña luz comenzaba a aparecer a medida que se acercaban.

Hallaron por fin un pasillo iluminado, por el que circulaban todo tipo de especies con gran porte, de un lado para otro, con algún que otro guardia atento a cualquier percance.

La voz cambió, y surgió otra después de un intenso silencio. Entonces todos los caminantes de ese pasillo se dirigieron a un punto en concreto, en el que los dos tripulantes del Ala Nocturna se unieron en seguida.

Contemplaron entonces, tras una gran compuerta que abría a un palco, la Sala de Conferencias del Senado, donde presidía el Emperador. Ambos quedaron boquiabiertos ante la magnitud de lo que veían ante si: una gran sala cilíndrica llegaba hasta el cielo, cubierto por una luz muerta, de unos 25 metros de radio aproximadamente.

Desde el centro, en una aguja que sostenía otro palco, se dictaban las sentencias del vasto Imperio.

Anuncios

Acerca de Beelzenef

Rol, narrativa, desarrollo de apps multiplataforma, worldbuilding, reddit, ciencia ficción...

Publicado el 13 agosto, 2009 en Relatos. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: